Adicciones II. Consumo problemático y trastorno por consumo de alcohol (TCA)

“La sobriedad es lo mejor que me ha pasado. Me ha dado la vida que nunca soñé tener” Anthony Hopkins

Por Javier García Sr. (Phd) y Javier García Jr. (DUE)

 

1. Impacto y Epidemiología

Costo e impacto: En EE UU., genera costos anuales superiores a $250.000 millones y causa unas 178.000 muertes al año (488 al día). Es la tercera causa de muerte prevenible en el país. (datos fiables), no disponemos de datos europeos. 

Prevalencia: 

Afecta hasta al 40% de los pacientes en atención primaria. 

A nivel global, la prevalencia del Trastorno por Consumo de Alcohol (TCA) es del 7%. En EE. UU., el 28% de los adultos realiza un consumo de riesgo y un 10% padece TCA. 

Menos del 20% de las personas con TCA reciben tratamiento (menos del 10% en EE. UU.). 

Figura 1 – La carga y complejidad del TCA 

 

2. Definiciones y Terminología (DSM-5-TR / NIAAA)

Manual Diagnostico y estadístico de los trastornos mentales 5ºEd. / Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y Alcoholismo 

• Consumo no saludable: Abarca desde el uso en riesgo hasta el TCA (el DSM-5-TR unificó los antiguos términos «abuso» y «dependencia» en el concepto de Trastorno por Consumo de Alcohol.  

En la actualidad cada vez se asume más, que cualquier cantidad de consumo de alcohol se considera toxica, y se abandona el concepto de que moderadas cantidades podrían ser beneficiosas para la salud, basado en estudios antiguos con probables problemas de metodología. 

• Consumo de riesgo: Cantidades que aumentan el riesgo de sufrir problemas de salud, aun sin cumplir criterios de TCA: 

Hombres <65 años: Más de 14 bebidas/semana o más de 4 en un día. 

Mujeres (cualquier edad) y Hombres ≥65 años: Más de 7 bebidas/semana o más de 3 en un día. 

(Una bebida estándar equivale a 14g de etanol: ej., 305 ml.de cerveza, 150 ml. de vino o 45 ml. de licor). 

El cálculo de los gramos de alcohol de una bebida se realiza por 100 cc.  La etiqueta suele referir el nº de gramos de alcohol /100cc y equivale a esa cifra en 100 cc. X  0.80 que es la densidad del alcohol. 

De forma simple y rápida podemos asumir si un vino tiene 14º equivale a 14 gramos X 0.80= 11.20 gramos de etanol /100 cc. 

• Consumo excesivo (AtRacón / Binge drinking): Ingesta en un lapso de 2 horas que eleva la concentración de alcohol en sangre a 0,08 g/dl. (aprox. 4 bebidas en mujeres y 5 en hombres). 

Figura 2 – El espectro del consumo. Definiendo el riesgo 

 

3. Factores de Riesgo y Origen (Patogenia)

• Factores de riesgo: Género masculino, edad entre 18 y 29 años, pertenecer a ciertas etnias (nativos americanos/blancos), discapacidad, otros consumos de sustancias y trastornos psiquiátricos (depresión, ansiedad, bipolaridad, personalidad). 

• Causas: Interacción compleja de genética (50% de la vulnerabilidad), entorno (familiar/social), rasgos de personalidad (impulsividad, neuroticismo) y alteración cognitiva. 

 

4. Manifestaciones Clínicas y Consecuencias

• Médicas y psiquiátricas: Reflujo, hipertensión, alteración de enzimas hepáticas, supresión de médula ósea, mayor riesgo de cánceres, traumatismos, ansiedad, depresión y un alto riesgo de suicidio (asociado en relación dosis-respuesta). 

• Conductuales: Incumplimiento de obligaciones, consumo en situaciones peligrosas, desarrollo de tolerancia, síndrome de abstinencia, ansias (craving) e incapacidad para reducir la ingesta. 

• Evolución: El patrón no es fijo. Un estudio a 4 años mostró que en personas con TCA, más del 40% entró en remisión, 24% se mantuvo estable y 30% empeoró. 

Figura 3 – Evaluación y biomarcadores 

 

5. Evaluación y Diagnóstico

• Cribado: Recomendado para todos los adultos en atención primaria. 

• Evaluación clínica: Historia detallada del consumo, antecedentes familiares, examen físico (desde normal hasta signos de hepatopatía o abstinencia). 

• Pruebas de laboratorio / Biomarcadores: Útiles para evaluar daño o monitorear el consumo, aunque no son suficientes por sí solas para el diagnóstico: 

• Comunes: Relación AST/ALT (2:1 sugiere daño por alcohol), GGT elevada, macrocitosis (VCM >100 fL). 

• Específicas: Transferrina deficiente en carbohidratos (CDT) y Fosfatidiletanol (PEth). 

• Diagnóstico: Se clasifica según los criterios del DSM-5-TR en leve, moderado o grave según la cantidad de síntomas presentes. 

Fase previa al tratamiento 

• Evaluar la abstinencia: Debe identificarse y tratarse el síndrome de abstinencia antes de iniciar el manejo del TCA, ya que sus síntomas impiden la adherencia. 

• Establecer objetivos: La abstinencia es el objetivo preferido, aunque reducir el consumo excesivo es una alternativa aceptable para quienes no están listos para dejar de beber. 

• Evaluar la gravedad: Se clasifica según el DSM-5-TR en leve (2-3 síntomas), moderado (4-5) o grave (≥6). 

 

6. Estrategias de tratamiento inicial

6.1. Evaluación preliminar

• Trastorno leve: Se sugieren intervenciones psicosociales breves (asesoramiento, entrevista motivacional) y participación en grupos de autoayuda. 

• Trastorno moderado o grave: Se recomienda el tratamiento combinado que integra fármacos de primera línea (naltrexona, acamprosato, disulfiram o topiramato) con terapias psicosociales estructuradas. 

• Intervenciones psicosociales adicionales: Según el contexto social o motivacional, se pueden sumar la terapia conductual de pareja, el enfoque de refuerzo comunitario o el manejo de contingencias. 

Figura 4 – Evaluación multidimensional 

6.2. Seguimiento y respuesta terapéutica 

• Monitoreo: Consultas al menos quincenales durante los primeros 2-3 meses. Pueden emplearse biomarcadores para monitorear el consumo (como etilglucurónido en orina o fosfatidiletanol). 

• Evaluación: La respuesta a los fármacos requiere al menos 12 semanas de evaluación continuada. 

• Remisión: En pacientes con buena respuesta, los tratamientos psicosociales y farmacológicos deben mantenerse de 6 a 12 meses para reducir el riesgo de recaída. 

6.3. Manejo de respuesta inadecuada 

• Estrategia psicosocial: Aumentar la frecuencia de sesiones, elevar el nivel de atención (p. ej., derivar a un programa ambulatorio intensivo o de hospitalización parcial) o añadir nuevas modalidades terapéuticas. 

• Estrategia farmacológica: Cambiar a otro fármaco de primera línea, añadir un segundo agente en respuestas parciales o recurrir a fármacos de segunda línea. 

• Opciones emergentes: La estimulación magnética transcraneal (EMT) muestra evidencia preliminar útil para reducir el deseo de consumo (craving) en casos refractarios. 

Figura 5 – Espectro de niveles de acción 

6.4. Objetivos del Tratamiento 

• Corto plazo: Reducir/cesar el consumo, adherirse al tratamiento (farmacológico y psicosocial) e involucrar el entorno familiar/laboral. 

• Largo plazo: Recuperar la salud física y autoestima, resolver problemas sociales y mantener la abstinencia duradera. 

Debate sobre el consumo controlado: Aunque la abstinencia es la meta óptima, la reducción de daños (beber de forma controlada) puede ser viable en casos leves. 

6.5. Intervenciones Psicosociales Principales 

Intervención  Descripción y Evidencia 
Entrevista Motivacional  Ayuda a explorar y resolver la ambivalencia ante el cambio. Reduce el consumo de sustancias hasta por 12 meses. 
Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)  Ayuda a modificar patrones de pensamiento y conducta. Eficaz en modalidad individual, breve e incluso telefónica/online. 
Terapia de Pareja Conductual  Involucra a la pareja para reforzar la abstinencia y mejorar la relación. Supera a las terapias individuales en días de abstinencia. 
Programas Residenciales  Entornos libres de sustancias 24/7. Útiles para casos moderados/graves o de alto riesgo social (sin hogar, sin red de apoyo). 
Grupos de Ayuda Mutua  AA (12 pasos): Basado en apoyo de pares y base espiritual; muestra alta tasa de abstinencia continuada. 

 

SMART Recovery: Alternativa laica orientada a la autosuficiencia. 

Manejo de Contingencias  Ofrece incentivos/premios por mantener la abstinencia (verificada con pruebas biomédicas o sensores). 
Manejo Médico  Formato estructurado tipo consulta médica enfocada en la educación del trastorno, metas y adherencia a fármacos. 
Intervención Breve  Eficaz principalmente en fases iniciales o trastornos leves. 
Telemedicina / Internet  TCC y terapias por videollamada muestran una eficacia no inferior a la presencial. 

 

 

 

 

Figura 6 – Ecosistema de terapias psicosociales 

6.6. Atención Continuada 

Debido a la naturaleza crónica y recurrente de la adicción, el tratamiento requiere monitoreo a largo plazo. Las intervenciones de seguimiento (como llamadas de apoyo o apps móviles tras un programa intensivo) reducen significativamente las recaídas y los días de consumo excesivo. 

 

7. Farmacoterapia

Para seleccionar la farmacoterapia inicial en el trastorno por consumo de alcohol (TCA) moderado a grave, la elección debe basarse en el objetivo del paciente, sus comorbilidades y la función hepática/renal. 

7.1. Criterios de Selección del Fármaco Inicial 

Objetivo: Abstinencia Total 

• Disulfiram: De elección en pacientes altamente motivados o con toma supervisada. 

Requisito: Mínimo 48 horas de abstinencia estricta antes de iniciar. 

Contraindicaciones: Cirrosis Child-Pugh B o C, (criterios de medición de la insuficiencia hepática) enfermedad coronaria grave, psicosis o trastornos convulsivos. 

Objetivo: Reducción del Consumo / Evitar Recaídas 

• Naltrexona (Oral o Inyectable de Acción Prolongada – LAI): De primera línea. Disminuye el deseo de consumir (craving) y la probabilidad de consumo intensivo. 

• Acamprosato: Elección ideal para mantener la abstinencia en pacientes desintoxicados recientemente. Se puede utilizar de forma segura en hepatopatías. 

• Topiramato: Alternativa eficaz en quienes buscan reducir el consumo o tienen trastornos convulsivos concomitantes 

Figura 7  – Matriz de decisión farmacológica 

7.2. Consideraciones en Comorbilidades Específicas 

Comorbilidad / Situación  Fármaco Preferido  Fármaco a Evitar / Contraindicado 
Trastorno por consumo de opioides (TCO) o uso de analgésicos opioides  Naltrexona (solo si NO usa agonistas como metadona/buprenorfina o analgésicos). Si requiere opioides: usar Acamprosato.  Naltrexona (está contraindicada si hay exposición a opioides activa). 
Enfermedad Hepática Avanzada (Child-Pugh B o C)  Acamprosato (metabolismo renal) o Baclofeno.  Disulfiram (contraindicado) y Naltrexona (usar con precaución en Child-Pugh B/C). 
Insuficiencia Renal Severa (ClCr ≤ 30 mL/min)  Naltrexona o Topiramato (con ajuste de dosis).  Acamprosato (contraindicación absoluta). 
Trastorno Convulsivo  Topiramato  Disulfiram (el vómito por reacción adversa altera los electrolitos y baja el umbral convulsivo). 
Deterioro Cognitivo  Acamprosato o Naltrexona  Topiramato (asociado a disfunción cognitiva) y Disulfiram. 
Embarazo  Enfoque psicoterapéutico primario. Si se requiere fármaco: Acamprosato o Naltrexona (retirar semanas antes del parto).  Evitar uso farmacológico innecesario sin supervisión especializada. 

Figura 8 – Farmacoterapia de precisión

7.3. Posología y Monitorización Básica 

• Naltrexona: 

Oral: 50 mg/día (posibilidad de uso pautado o a demanda según método Sinclair). 

Inyectable (LAI): 380 mg IM cada 4 semanas. 

Monitorización: Enzimas hepáticas (transaminasas) al inicio y luego cada 6 meses. 

• Acamprosato: 

666 mg tres veces al día (reducir a 333 mg t.i.d. si ClCr es entre 30-50 mL/min o peso < 60 kg). 

• Disulfiram: 

250-500 mg/día durante 1-2 semanas; mantenimiento a 250 mg/día. 

Monitorización: Pruebas de función hepática a las pocas semanas del inicio y periódicamente. 

• Topiramato: 

Titulación gradual desde 25 mg/día hasta alcanzar entre 150 mg y 300 mg/día (repartido en dos tomas). 

 

8. Necesidad de tratamiento

Iniciamos el tratamiento del síndrome de abstinencia alcohólica en la mayoría de las personas con trastorno por consumo de alcohol que han interrumpido recientemente su consumo o lo han reducido drásticamente. Se exceptúan las personas que han estado bebiendo durante cuatro semanas o menos y aquellas que consumen alcohol en exceso exclusivamente tres veces o menos por semana  

8.1. Criterios de elegibilidad para el tratamiento ambulatorio:

Para todas las personas evaluadas que requieren tratamiento para la abstinencia de alcohol, se evalúan las contraindicaciones para el tratamiento ambulatorio. Si no existen contraindicaciones, se evalúa la presencia de comorbilidades complejas u otros factores psicosociales desfavorables para dicho tratamiento.

8.2. Contraindicaciones para el tratamiento ambulatorio :

Las personas con las siguientes condiciones tienen riesgo de sufrir síndrome de abstinencia grave, por lo que debe evitarse el tratamiento ambulatorio. Si no se presenta ninguna de estas condiciones, se evalúan comorbilidades complejas y otros factores

–Antecedentes de delirio por abstinencia o convulsiones: Atendemos a pacientes con antecedentes de delirio por abstinencia o convulsiones por abstinencia de alcohol en régimen de hospitalización. 

 –Gravedad de los síntomas (moderada o grave) : Tratamos a pacientes hospitalizados con una puntuación >15 en la Escala de Abstinencia al Alcohol del Instituto Clínico, Revisada (CIWA-Ar ) 

8.3. Otras razones para evitar el manejo ambulatorio:

Si no existen comorbilidades complejas y los factores psicosociales son favorables, tratamos a las personas que no están embarazadas en régimen ambulatorio.

–Comorbilidades complejas: preferimos tratar a las personas con comorbilidades médicas o psiquiátricas crónicas complejas en el ámbito hospitalario. 

–Factores psicosociales: Tratamos a personas con factores psicosociales favorables, como la capacidad de controlar y administrar medicamentos de forma fiable en el ámbito ambulatorio. 

–Embarazo : Verificamos el estado de embarazo de todas las personas que lo requieran. Atendemos a todas las mujeres embarazadas que necesitan un programa de desintoxicación supervisado en régimen de internamiento. 

 8.4. Tratamientos y medicación recomendada

• Pauta posológica : En consulta externa, tratamos a todos los pacientes con una pauta posológica fija. Proporcionamos una cantidad limitada de dosis según sea necesario, en función de los síntomas

• Selección de medicamentos: un algoritmo describe nuestra práctica para el seguimiento de personas que reciben tratamiento para la abstinencia de alcohol en el ámbito ambulatorio 

• Síndrome de abstinencia leve (CIWA-Ar de 10 a 15): Sugerimos tratar a todas las personas con una puntuación CIWA-Ar de 10 a 15 con benzodiazepinas en comparación con otros medicamentos.

• Síndrome de abstinencia muy leve (CIWA-Ar <10) : Recomendamos tratar a todas las personas con síntomas muy leves de abstinencia de alcohol (es decir, CIWA-Ar <10) con el anticonvulsivo gabapentina , en comparación con otros medicamentos.

8.5. Monitorización :

Mantenemos contacto diario con los pacientes durante el proceso supervisado de abstinencia de alcohol. Derivamos a las personas con convulsiones, delirio, empeoramiento de los síntomas médicos o psiquiátricos, aumento de la puntuación CIWA-Ar a >15 o el uso de más de una dosis desencadenada por síntomas en un período de 24 horas, para tratamiento hospitalario.

8.6. Atención posterior:

Ofrecemos planes específicos para el tratamiento de mantenimiento posterior al tratamiento del trastorno por consumo de alcohol durante la abstinencia supervisada. Las personas que completan la abstinencia y no reciben tratamiento adicional corren un alto riesgo de volver a consumir alcohol en exceso de forma regular. 

 Nota importante de seguridad: La abstinencia severa de alcohol puede ser potencialmente mortal (causando convulsiones o delirium tremens). CIWA-Ar diseñado para la monitorización clínica, no para el autodiagnóstico. Busca atención médica de inmediato si tú u otra persona experimenta síntomas graves de abstinencia.  

Figura 9 – Gestión aguda: El síndrome de abstinencia 

 

9. Las 10 categorías evaluadas

Nueve categorías se puntuan de 0 a 7, mientras que Orientación se puntua de 0 a 4 (puntuación máxima total = 67): 

• Náuseas y vómitos (0–7): Desde ninguno hasta náuseas severas con arcadas secas frecuentes y vómitos. 

• Temblor (0–7): Medidas con los brazos extendidos y los dedos extendidos. Varía desde sin temblor hasta severo, incluso cuando los brazos no están extendidos. 

• Sudores paroxísticos (0–7): Desde no ver sudor hasta sudores empapados. 

• Ansiedad (0–7): Desde nulos hasta estados de pánico agudo. 

• Agitación (0–7): Desde actividad normal hasta pasear constantemente o moverse de forma agitada. 

• Perturbaciones táctiles (0–7): Evaluación de picor, hormigueo, ardor o entumecimiento (0 = ninguno, 7 = alucinaciones continuas). 

• Alteraciones auditivas (0–7): Evaluación de la dureza, sensibilidad o ausencia (0 = ninguna, 7 = alucinaciones continuas). 

• Alteraciones visuales (0–7): Evaluación de la sensibilidad a la luz o alucinaciones visuales (0 = ninguna, 7 = alucinaciones continuas). 

• Dolor de cabeza, sensación de llenura en la cabeza (0–7): Desde ninguna hasta extremadamente grave. 

• Orientación y sensorio (0–4): Evalúa la conciencia del tiempo, el lugar y la persona (0 = orientado, 4 = desorientación severa). 

Interpretación de puntuación y acción clínica 

Rango de puntuación  Nivel de gravedad  Manejo clínico típico 
< 8 a 10  Suave  Cuidados de apoyo; Normalmente no es necesario tomar medicación. 
De 10 a 15  Moderado  Medicación con síntomas (PRN) indicada. 
≥ 15  Severo  Alto riesgo de delirium tremens y convulsiones; Se requiere medicación inmediata y seguimiento cercano. 

 

Figura 10 – El modelo de cuidado continuo 

 Figura 11 – El abordaje moderno de la adicción 

 

9. Archivos multimedia

Podcast: Cualquier cantidad de alcohol es tóxica

Video: Adicción. Condición crónica

 

 

Visitas: 4